Al principio pensaba que era una ñoñería. Me molestaban esos diálogos rápidos y sin pausas entre una mamá y una hija adolescente. Por alguna razón, sin embargo, seguí mirando Gilmore Girls y poco a poco, muy sutilmente me fui enganchando. Me interesa el personaje de Lorelai, una mujer inmadura, que aún le teme a su madre y que quedó embarazada a los 16 años de su hija Rory. Lorelai es bonita y reservada. Le encanta Luke, el dueño de un café en Star Hollows, pero la relación entre ellos es complicada y tienen mala comunicación.No se muestran cariñosos en público y él parece no estar demasiado interesado en ella. Ella tampoco. Sin embargo, el espectador siente una atracción entre ellos y aunque algo no funciona, nos comienza a gustar esa pareja. El entorno donde transcurre la serie también es bastante bonito, un pueblo típico norteamericano llamado Star Hollows.
